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            Nos encontramos en este siglo, frente a un nuevo escenario para la educación, generado por las demandas de la sociedad en lo que respecta a la calidad de la misma, y por las economías basadas en el uso intensivo del conocimiento. El conocimiento según Siemens (2006), ha cambiado desde la categorización y las jerarquías, hacia las redes y ecologías; lo cual transforma todo, creando la necesidad de modificar los espacios y estructuras de nuestras organizaciones. Por ello los periodos de renovación del conocimiento que eran medidos en periodos de años y décadas, hoy esta medida se ha reducido a meses para muchas disciplinas del saber. En la educación formal, hace unos cincuenta años atrás, se creaba a la persona y a la oportunidad en cambio hoy en día el aprendizaje de toda la vida crea la oportunidad. Al igual el autor menciona que el conocimiento está operando de acuerdo a sus nuevas características en un ambiente y contexto modificados, es decir este se forma de manera muy rápida, dispersándose a igual velocidad. En la sociedad del conocimiento menciona que reconoce la UNESCO (1996), es irrefutable que la educación en todas sus etapas este llamada a desempeñar una función categórica en el desarrollo humano y económico, por lo que constituye un elemento fundamental de cohesión, respetando la diversidad de los individuos y colectividades sociales, impidiendo con ello convertirse en un factor de exclusión social. En cambio para Canals (2003), es un recurso que no sólo nos permite interpretar nuestro entorno, sino que nos da la posibilidad de actuar. Para  Gairín (2000) la organización educativa que aprende, se centra en la gestión del intercambio del conocimiento a todos los niveles jerárquicos y funcionales de la organización educativa,  asume que el conocimiento acumulado en la comunidad educativa, solo tiene valor si fluye de individuo a individuo, de grupo a grupo y de organización a organización; así pues, el intercambio de este conocimiento es visto como una nueva forma de capital y su gestión eficaz proporciona la ventaja competitiva necesaria para sobrevivir en el mercado educativo actual.

        La autora Chan (2004), define un ambiente virtual de aprendizaje como un dispositivo en el que interactúan dos o más subjetividades, que modifican sus significados y generan nuevos aprendizajes, mediados por las nuevas tecnologías de la información y la comunicación
       
        Los modelos en la calidad  de la formación de los profesores, se han convertido en modelos de innovación pedagógica, creando ambientes intelectuales centrados en las necesidades actuales de las organizaciones educativas. Al definir calidad como excepción según Álvarez (2002) es la noción tradicional que supone calidad como algo especial con tres variantes, en primera instancia la calidad como algo diferente; en segunda instancia la calidad traducida en excelencia; y la tercera instancia implica satisfacer un conjunto de estándares mínimos. Marcelo (2006),  en una investigación sobre la calidad de los entornos virtuales de aprendizajes, centra el desarrollo de los estándares a partir de seis dimensiones, que según su persona configuran los elementos más importantes para someter a evaluación las propuestas de formación.
           
        Estas dimensiones según Marcelo (2006) son:   
  
  • De contexto del programa de formación: cómo y dónde surge, quién auspicia el programa, a quién va dirigido el programa, cómo se han diagnosticado las necesidades de formación, y qué modalidades de formación promueve.
  • Del diseño de la formación: cuáles son los objetivos del programa de formación, qué modelo de formación asume, cómo se abordan los contenidos, y  qué estrategias formativas establece.
  • De producción del programa: cuáles son los recursos que aporta; cuál es la calidad de la arquitectura tecnológica utilizada; dispone de herramientas de comunicación, de gestión y seguimiento, de colaboración, de evaluación, de desarrollo personal, etc.; y usabilidad y accesibilidad de los materiales didácticos producidos.
  • De puesta en marcha: qué información se proporciona a los alumnos acerca del programa; qué compromiso de calidad se asume con los alumnos; cómo se produce la inscripción y selección en su caso; y adecuación de los costes, etc.
  • De implementación del programa: cómo se lleva a cabo la formación; cuál es el sistema de tutorías que se ofrece; qué recursos se ponen a disposición del alumnado; qué sistema de evaluación (diagnóstica, formativa y sumativa) se lleva a cabo en el programa de formación; qué procesos de aprendizaje se llevan a cabo a lo largo del desarrollo del programa de formación; en qué medida se da flexibilidad, aplicación práctica, posibilidad de indagación, tipos de interacción, colaboración, reflexión y creación de comunidad de aprendizaje; quiénes son los tutores, cuál es su formación, cuál es la proporción tutor/alumno, qué tipo de comunicación desarrollan, cuál es su conocimiento, actitud y disposición hacia el aprendizaje de los alumnos.
  • De seguimiento: cómo se realiza la evaluación diferida del programa;  seguimiento de los alumnos en su aplicación práctica; ofrecimiento de bolsa de trabajo para los alumnos; y continuación de la comunicación con el alumnado.
         
        En las próximas décadas explicita MacFarlane (1998), la educación será transformada por una poderosa combinación de fuerzas económicas, sociales y tecnológicas. Por ende el rol que jugará las tecnologías de la información y de la comunicación en este proceso es complejo, en ella interactúan tres economías, una de ellas es la economía cognitiva, la cual será transformada por el rol del los agentes de los procesos; una economía del aprendizaje la cual será transformada por el desarrollo de nuevas formas de estructurar y de acceder al conocimiento instantáneo; y por ultima la economía del conocimiento en la cual interactúan los creadores y los proveedores de conocimientos, los cuales generan una economía comercial basada en una amplia banda de comunicaciones y de tecnologías de Internet. 
        
        Las organizaciones educativas menciona Castro (2001), son organizaciones sociales conformadas por cierta cantidad de personas que se han unido con finalidades explícitas para lograr ciertos objetivos, los cuales se encuentran en permanente reconstrucción. Su funcionamiento requiere de un conjunto de reglas y procedimientos que regulen las relaciones entre las partes constantemente, las competencias de cada uno y el nivel de responsabilidades que les competen. Las organizaciones educativas se auto desarrollan desde la perspectiva del cambio, de allí su dinámica, su acción de organizar y su administración que se van adecuando en una relación infinita a las exigencias del contexto. 

BIBLIOGRAFÍA
 
  • ALVAREZ, M. (2002). Gestión de la calidad y evaluación del desempeño. Santiago: Management Industries Development, Universidad de Las Américas.
  • CANALS, A. (2003). La gestión del conocimiento. En: Acto de presentación del libro La Gestión del conocimiento. Consultado en Abril, 27, 2007 en  http://www.uoc.edu/dt/20251/
  • CASTRO, B. (2001). La organización educativa: una aproximación desde la complejidad. Estudios Pedagógicos. Santiago Nº 27, Pp.97-110.
  • CHAN, M. (2004). Modelo mediacional apara el diseño educativo en entornos digitales. México. Universidad de Guadalajara.
  • GAIRIN, J. (2000). Cambio de cultura y organizaciones que aprenden. En Villa Sánchez Aurelio (Editor) (2000). Liderazgo y Organizaciones que aprenden. Bilbao. Ediciones Mensajero Pp. 73-135.
  • HARO, A. (2007). Implementación de EVA como una herramienta de apoyo al proceso de enseñanza aprendizaje en las aulas del Campus Recoleta de la UNAP (Tesis Doctoral, Universidad de La Serena).
  • MARCELO, C. (2006). Manual para la evaluación de la calidad de acciones de formación a través de e-learning. Sevilla: Edita: Proyecto Prometeo. Grupo de Investigación IDEA. Universidad de Sevilla.
  • MACFARLANE, A.  (1998). Information, Knowledge and Learning. Higher Education Quarterly. Heriot-Watt University Vol. 52, Nº 1, Pp. 77–92.
  • SIEMENS, G. (2006). Knowing Knowledge. Consultado en Abril, 14, 2007 en www.knowingknowledge.com.
  • UNESCO (1996). Learning: The treasure within. Report to UNESCO of the International Commission on Education for the Twenty-first Century. París: Publicaciones de la UNESCO.